
André Frossard, periodista de Le Figaro (durante 30 años), miembro de la Academia Francesa, hijo del secretario general del Partido Comunista francés y que se convirtió al cristianismo (catolicismo) ha escrito muchos libros que le han hecho muy famoso. Este hombre fue arrancado de la oscuridad de la no creencia a la luz y a la vida de la fe cristiana.
Estoy acabando un libro titulado CRÓNICA DE LAS IDEAS, al que hago referencia en un envío anterior de hace unas semanas. En él sale un extracto de varias entrevistas que le hicieron entre 1986 y 1995 a este magnífico autor. Me gustaría traer aquí unas palabras suyas.
Usted dice al comenzar su libro No tengáis miedo que Juan Pablo II parece venido directamente de la Galilea de los tiempos de Jesús - como san Pedro y los Apóstoles- para dirigir la Iglesia en una nueva época. ¿Cúales son, cree usted, las características principales de este nuevo período de su historia cuyo umbral está atravesando la Iglesia católica? ¿Qué relación tiene con las repetidas referencias del Papa al tercer milenio?
Estamos viviendo una época en que se dan toda clase de composiciones intelectuales y morales junto a un gran número de amenazas al ser humano. No solamente amenazas atómicas o biológicas, de manipulación genética, sino también de manipulación política, que, a la larga, pueden ejercer una influencia nefasta sobre el ser humano. Por consiguiente, o bien en el tercer milenio se dará un reencuentro con la mística que puede salvar a la persona, o ésta desaparecerá como tal.
La persona es el enemigo íntimo de todo sistema político que no soporta a los individuos. Es ella que puede decir que
La persona es atacada por todos esos medios, además de la presión y opresión de nuestro sistema de vida en Occidente, teniendo que vivir en el mundo volatilizada por tantas necesidades, imágenes y cosas que le impiden el recogimiento, el re-cogimiento, el volverse a coger. No siendo ello posible, está totalmente dispersa, se la volatiliza, se la manipula, se la oprime, se la somete a un régimen o se la disuelve.
Por consiguiente -y creo que esto es lo que el Papa ha querido decir en relación con el tercer milenio-, o se producirá una reacción instintiva del ser humano en un intento de salvar su persona de todos esos peligros, más la bomba atómica y todo el resto, en que los hombres volverán a ser místicos y en que habrá una nueva era mística en el mundo -y lo místico no es un estado de vida extravagante, no es el dominio de la alucinación permanete, no es nada de eso en absoluto; es el sentimiento profundo de que Dios es necesario y de que todo proviene de Él y que hay que buscarlo en Él; ése es, de algún modo, el origen del sentido místico- o dejará de haber hombres y habrá seres extraños, descabellados, prefabricados. Será <
Un saludo.
1 comentarios:
AL fin alimentas este blog, que es un pequeño tesoro dentro de la red. Tenéis razón ambos. El problema que tenemos está resuelto. Los cristianos sobrevivieron a una persecución (la de los romanos) que era general; y a otras muchas más terribles desde el comunismo. Ahora hay otra persecución en la que están unidos los cristianos y todas las personas de buena voluntad. Defendemos la vida del no nacido y nos llaman intransigentes, que herimos su sensibilidad. Hace unos meses en Inglaterra condenaron a un anciano por enviar las fotos de los resultados de unos abortos al Hospital que los hacía. Razón: había despertado la conciencia de la Directora del Hospital y tenía desde entonces pesadillas. Debía dirigir el Hospital desde su despacho.
Dice uno de los presidentes de Pro.Vida en Polonia que ellos derogaron la ley con acción y oración. Pero que siguen con lo mismo porque la presión existe.
Me apunto a su modo de obrar.
Saludos
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