
'Farenheit 451': peligran las libertades
El Consejo de Ministros navideño nos regala el proyecto de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que crea nuevos Consejos de Justicia autonómicos y establece jueces de proximidad no profesionales, que ya ha sido criticado por las asociaciones profesionales de la magistratura como desastroso, porque rompe la unidad, politiza y amenaza la independencia de la justicia.
El Gobierno quiere crear el Consejo Estatal Audiovisual, que tendrá facultades para controlar, inspeccionar y sancionar emisoras de radio y televisión, amenazando así el derecho a la libertad de expresión recogido en el artículo 20 de la Constitución. Con este proyecto el Gobierno socialista parece seguir los pasos del Consejo Audiovisual de Cataluña, un tribunal político-administrativo que pretende sancionar a periodistas y cerrar medios de comunicación críticos con el nuevo régimen independentista. Pero ya ha encontrado el rechazo del Comité Mundial de Libertad de Prensa, que engloba a 45 organizaciones internacionales, pidiendo a Maragall que lo desmantele cuanto antes porque es equiparable a la censura del franquismo.
El Gobierno avanza en la reforma de la Constitución para hacer un Estado federal, que rompe la unidad histórica de la Nación española y quiebra el equilibrio democrático. Si logrará su objetivo, la sociedad quedaría sometida a un Ejecutivo que controla la justicia, la educación y los medios de comunicación, amordazando a los críticos, mientras dispone de la mayoría de medios estatales y afines en ideología, a los que hace continuos regalos por servicios prestados, como al Grupo Prisa.
Una vez atenazadas las libertades y planificadas las próximas generaciones con la revisión histórica y la nueva Educación para la ciudadanía, este PSOE radical completaría su experimento de ingeniería social y se aseguraría la perpetuación en el poder. De ahí su frenético ataque a la actual oposición del PP, a la educación de iniciativa social y a los medios de comunicación como la COPE.
En suma, la obsesión controladora e intervensionista del Gobierno de Rodríguez Zapatero está imponiendo, con prisa y sin pausa, unas reformas profundas en la legislación que van contra la sociedad española. La funesta tarea que se ha impuesto consiste en destruir el tejido social y reinventar la Historia, como se intentará en 2006 con el aniversario de la Guerra Civil. Ante tantos y tales despropósitos, viene a la mente la obra de R. Bradbury Fahrenheit 451, en la que la censura estatal asfixia la libertad de los ciudadanos, mostrando una antiutopía en la que los libros están prohibidos aunque, gracias a Dios, un grupo selecto de 'libros vivientes' se esfuerza por transmitir personalmente a las próximas generaciones el genuino pensamiento humano en libertad.
Jesús Ortiz López. Dr. en Derecho Canónico.
ALBA. Nº 65. Del 30 de diciembre de 2005 al 5 de enero de 2006.

