28.3.08

MEMORIA HISTÓRICA


Una vida presente es, sin género de dudas, el mejor libro de memorias del siglo XX publicado en España. Ahora que está tan de moda la llamada "memoria histórica", recomendaría a todos los que se sientan concernidos por ella que lean esta obra. Quizá no exista un retrato más acabado, sopesado y veraz de lo que ha sido la vida española desde 1931 hasta 1989. Y digo 1931 porque es en ese año cuando Marías accede a la vida adulta. En estas páginas se asiste a la ilusión, y luego la decepción, que trajo la Segunda República, a la politización exacerbada que precedió a la Guerra Civil española, esa "exageración" como la calificó siempre. Se asiste al desarrollo de la Guerra (Marías fue soldado republicano, sufrió el largo asedio de Madrid, vio las atrocidades que se cometieron), a su desenlace (en el que un joven que aún no llegaba a los 25 años escribe unos editoriales para ABC de Madrid, recientemente recogidos en libro por Helio Carpintero, tan ponderados y reconciliadores que sorprenden por el momento y el lugar) y a la larga postguerra.

Esa larga postguerra en la que Marías fue preso, no pudo enseñar (su vocación, junto a la de escribir) ni publicar en periódicos hasta 1951, pero en la que, pese a todo, dio clases particulares, tradujo y escribió libros capitales en su producción. A Marías le irritaba profundamente que hablaran del "páramo" intelectual para referirse a esos años quienes luego han escrito la historia a su antojo, porque sabía como nadie lo duro que fueron esos años, duros sí, pero no baldíos: él contribuyó con su obra a que la vida intelectual española, la vida, no quedara totalmente interrumpida. Sabía, de primera mano, lo inigualable que había sido en el primer tercio del siglo XX y no podía permitir que eso se perdiera. Y no se perdió: no fue como pudo haber sido, claro está (porque, en condiciones normales, por ejemplo hubiera sido el sucesor de Ortega en su cátedra, no un oscuro numerario del Opus que nadie recuerda), pero él y unos cuantas figuras más de su generación contribuyeron a que la vida española continuara, sentando las bases para una Transición que fue modelo (y de los errores de ésta, no precisamente los que ahora se subrayan, alertó sin cansancio).


Junto a todo esto, que no es poco, Una vida presente traza de manera límpida, con la magistral transparencia que da el tono de su prosa, la vida personal, larga y fecunda, de una rara intensidad, de este hombre: su pasión por su mujer, Lolita Franco, su indomable vocación de veracidad, su afán de trabajo (publicó más de ¡setenta libros!: estamos hablando de un filósofo, no de un columnista), su ingenuidad pese a los años y las malas experiencias. Unas memorias para las que los párrafos de una reseña siempre se quedan cortos.


Parte del artículo de César Romero en El Diario de Cádiz




Un saludo.


7.3.08

HOMICIDAS







El Gobierno quiere cambiar la categoría de "resto humano" para facilitar los abortos



La consideración de los restos fetales de menos de 28 semanas de gestación como "residuos sanitarios" y no como restos humanos, implica que las clínicas abortistas podrían tirarlos a un contenedor.



El gobierno socialista en España está ultimando un decreto que, de ser aprobado, cambiaría la categoría de "resto humano" para excluir los despojos de niños no nacidos abortados, y reducir así la presión de la opinión pública sobre las clínicas abortistas.



Actualmente, el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria, que data de 1974, considera a los restos humanos procedentes de abortos como "cadáveres": lo que exige que sean trasladados en un vehículo de un servicio funerario con las condiciones adecuadas, y con el destino general que tiene todo cadáver: el cementerio para su incineración o entierro.



El borrador de este decreto, según informa en su edición de hoy el diario La Razón, modificaría este reglamento para excluir del concepto de "resto humano" a los niños no nacidos de hasta 28 semanas de gestación.



Las organizaciones de defensa de la vida han señalado que, con el desarrollo de la ciencia, el antecedente de personas que han sobrevivido fuera del vientre materno a las 28 semanas o menos va en aumento.



Caso Amillia, 22 semanas



Al respecto, señalan el reciente caso de la niña Amillia, nacida con 22 semanas de gestación en Estados Unidos. Pesaba menos de 300 gramos y medía 24 centímetros. Tenía problemas graves y sobrevivió. No parece ser un residuo sanitario.



Si la propuesta del gobierno socialista sale adelante, a partir de las 28 semanas de gestación, el 'resultado' de un aborto serían restos humanos y deberían ser tratados como tal. Si la nueva ley es aprobada, los restos de niños no nacidos que se acercan al séptimo mes de gestación pasarán a ser "basura", desechable o "reciclable", según dispongan las clínicas abortistas.
Según las estadísticas del Ministerio de Sanidad, más de 12 mil abortos se produjeron entre la semana decimotercera y la semana 29.



La postura del Gobierno ante las clínicas bajo sospecha



La mayor parte de los abortos se realiza en clínicas privadas, debido al alto porcentaje de médicos y sanitarios que se declaran objetores en la Sanidad Pública.



Ante los registros practicados por la policía y la detención de médicos y empresarios abortistas, las clínicas pidieron apoyo al Gobierno ante lo que consideran «una campaña de presión» contra ellas.



Los ministros de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y de Sanidad, Bernat Soria, y el mismo Rodríguez Zapatero, declararon públicamente su apoyo a éstas y criticaron a los magistrados.
LA GACETA adelantó el 12 de diciembre del pasado año, que el Partido Social Europeo había denunciado, el 15 de junio de 2006, ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a las clínicas Dátor (madrileña) y Ginemedex (barcelonesa) por tirar los residuos biosanitarios a la basura ordinaria y, a la primera, además por enviarlos a un laboratorio de productos cosméticos.
No hubo investigación hasta que un redactor de LA GACETA, Miguel Janer, anunció a la Guardia Civil su intención de publicar fotos de restos de fetos abortados, encontrados en la basura ordinaria de las citadas clínicas.



¿Qué es más barato para una clínica abortista: el vertedero o una funeraria?



Con la nueva ley, parece que la economía de las clínicas abortistas se verá beneficiada. Incluso, el volumen de papeleo será menor.



El borrador del Real Decreto señala que el destino final de todo «cadáver, resto cadavérico o resto humano» debe ser el «enterramiento en lugar autorizado», la «cremación en una instalación autorizada» o bien su «utilización para fines científicos y de enseñanza», después de la cual deberá procederse al enterramiento o cremación.



Con la nueva ley, su destino más probable será el vertedero con el resto de residuos biosanitarios o clínicos, como: gasas, algodón, vestimenta quirúrguica, máscaras, batas...



"Residuos asimilables a urbanos"



Según informó el diario ABC en un artículo el pasado 28 de enero, los restos procedentes de abortos de hasta 28 semanas, irán a un contenedor. Esos residuos, "una vez esterilizados, pierden su potencial infeccioso y adquieren las características de residuos asimilables a urbanos, procediéndose a su depósito en un vertedero controlado".





4.3.08

LA CARGA SENTIMENTAL DE LAS IDEOLOGÍAS


La carga sentimental de las ideologías
Al ir adscritas a una orientación política, las ideologías se cargan rápidamente de adherencias sentimentales, que tienen un incalculable poder de arrastre. Los partidarios de una corriente política suelen defender la ideología que han asumido como propia al modo como se defiende una bandera, un símbolo del honor personal, y lo hacen de modo tajante, unilateral, implacable. De ahí que, si un partido político identificado con una ideología determinada incluye en su ideario una meta, es inútil discutir con sus afiliados si ésta se ajusta o no a la realidad y, por tanto, si es justo y legítimo el perseguirla. Así, con quienes defienden por principio el divorcio y el aborto resulta vano pretender analizar si estas prácticas hacen justicia a la realidad que es la unidad matrimonial y la vida del no nacido. No se detendrán a sopesar las razones que alguien presente en contra de su posición. La mayoría se limitarán a aducir motivos especiosos con objeto de mostrar que su postura es racional. Movilizarán todos los recursos de la demagogia para dar a entender que su actitud responde a motivaciones sólidas, pero nadie sabe mejor que ellos que su actitud obedece a una toma de posición predeterminada por una estrategia de conjunto. En ciertas ideologías se incluye el fomento del divorcio, el aborto, la eutanasia y el amor libre, no porque el análisis de la realidad les ofrezca una justificación suficiente para ello, sino porque sus ideólogos prevén que tal promoción les otorga ante el pueblo una imagen de apertura, liberalidad y progreso.
No se trata de una opción racional -basada en el estudio de las exigencias de la realidad-. Estamos ante una decisión impuesta por la voluntad de poder e inspirada en los criterios de astucia propios de toda estrategia. El diálogo con tales ideólogos se nos aparece como el fracaso de la razón, la humillación de la capacidad humana de razonar, de ir al fondo de las cosas y basar las decisiones en las exigencias de la realidad. Estamos en una reunión; se plantea una cuestión importante y se abre un debate largo e intenso. Al final, se percata uno de que todo fue en vano. Desde el principio estaba previsto que no habría más fuerza decisoria que el poder frío e irracional del voto emitido por fidelidad a una posición ideológica. Cuando se observa en un Parlamento que un número elevado de diputados dan su voto de forma unánime, sin la menor fisura, una y otra vez, tras haber oído argumentos muy sólidos en contra de la propuesta votada, uno tiene derecho a sospechar que no es la realidad la que marca aquí la pauta a seguir sino los esquemas ideológicos que constituyen la trama intelectual del partido.
SACADO DE: WWW.CONOZE.COM
UN SALUDO.